La toxina botulínica se utiliza desde hace muchos años en oftalmología y neurología (Botox) para el tratamiento del estrabismo, espasmos musculares, etc. En su uso médico-estético (Vistabel), se caracteriza porque paraliza de forma selectiva los músculos responsables de algunos gestos faciales innecesarios, cuya repetitividad hace que aparezcan arrugas estables y profundas.
El tratamiento consiste en la infiltración de pequeñas cantidades de toxina botulínica y se realiza en una única sesión. El efecto aparece alrededor del 3º ó 6º día. Puede aparecer algún pequeño hematoma que desaparece espontáneamente en pocos días. El efecto de la paralización selectiva no es definitivo y tiende a reducirse en 6-9 meses.
EL tratamiento con toxina botulínica es el mejor que existe y con unos resultados espectaculares para tratar las arrugas alrededor de los ojos, el entrecejo y la frente. Es muy cómodo para la paciente, ya que en quince minutos que puede durar la sesión de infiltración va a estar como mínimo 6 meses sin arrugas, con un aspecto mucho más joven y sin peder la expresión de su cara.