La mesoterapia es un tratamiento que por lo general suele asociarse con la celulitis y la obesidad localizada, lo que se conoce como mesoterapia corporal, pero también puede aplicarse en el rostro, cuello y escote que es la mesoterapia facial.
La mesoterapia facial está indicada para tratar las pieles que sufren de envejecimiento prematuro, flacidez, desnutrición, producción excesiva de grasa y tienen los poros muy abiertos, haciéndoles recuperar la hidratación, estiramiento y luminosidad perdidos.
¿En qué consiste el tratamiento?
La mesoterapia consiste en administrar pequeñas dosis de ingredientes nutritivos en la primera capa de la dermis (justo debajo de la piel), mediante inyecciones que no provocan apenas ninguna molestia que permiten la revitalización integral y la hidratación en profundidad de las pieles con falta de luminosidad, tonicidad, elasticidad o firmeza.
¿Es molesto?
Al igual que en el tratamiento corporal, las inyecciones se aplican sobre la dermis, en este caso del rostro y del cuello, con finas agujas que contienen productos antiedad.
Si bien estas inyecciones no son dolorosas, si se trata de un tratamiento completo (toda la cara y todo el cuello) o si el paciente es hipersensible, se suele aplicar anestesia tópica (crema anestésica) unos 15 ó 20 minutos antes) o analgesia con frío (cubos o bolsas con hielo).
¿Qué efectos tiene?
Este tratamiento sirve para tonificar y revitalizar la piel mediante la inyección de soluciones sintéticas compuestas de aminoácidos, vitaminas, minerales y otros, que regulan la regeneración celular, inhiben la oxidación, estimulan la síntesis de colágeno y calcio y otras funciones para la buena salud de la piel.
Se ha comprobado que la inyección subcutánea produce fuertes cambios sobre la piel envejecida y maltratada: restaura la vitalidad de la piel, aumenta su grosor, recupera la consistencia elástica, mejora la afluencia vascular e incrementa la tersura y luminosidad de la piel. Está indicado para todas las edades y zonas corporales.